miércoles, 15 de octubre de 2014

Primer Gobierno de Páez (1830-1835)
Al iniciarse el gobierno de Páez comenzaron a producirse movimientos armados en su contra. En 1830 y 1831 hubo tales pronunciamientos en las provincias orientales, donde otro caudillo de prestigio, el General José Tadeo Monagas, encabezó el movimiento contra Páez y la oligarquía caraqueña. Monagas y sus partidarios se proponían restablecer la Gran Colombia; formar con las provincias orientales un Estado Federal  independiente, concretar pactos de unión con las demás provincias venezolanas y grancolombinas; restablecer el fuero, militar abolido por el Congreso de Valencia, convocar un congreso de las provincias comprometidas en el movimiento y reconocer a los generales Santiago Mariño y José Tadeo Monagas como jefes del Nuevo Estado.
Páez pudo dominar sin mayores esfuerzos estos conatos de insurrección. Con el apoyo de la oligarquía caraqueña y de otros sectores influyentes, entró en conversaciones con Monagas y llegó a acuerdos con él, mediante los cuales los alzados depusieron las armas y reconocieron al gobierno nacional, y a cambio, éste les concedió indultos y les garantizó sus bienes, grados militares y personas.
a)      Hechos de gravedad que se presentaron durante el gobierno de Páez
1.- El Choque entre el Gobierno y la Iglesia Católica, por la mala interpretación de la Ley de Patronato Eclesiástico. En base a esta interpretación errada, el Congreso de Valencia dispuso que el día siguiente de promulgada dicha Constitución fuese jurada por todos los dignatarios de la iglesia, en cada lugar, durante la celebración de la misa. El arzobispo Ignacio Méndez de Caracas, quien desde el 21 de mayo de 1821 era el titular de la iglesia caraqueña y la más alta autoridad eclesiástica de Venezuela para entonces, expuso al gobierno, con una serie de argumentaciones, que él no juraría la Constitución en la Catedral durante una m isa, sino en la Casa de Gobierno. Emplazado nuevamente por el gobernador de Caracas, reafirmó su posición, arguyendo además que sobre las ceremonias litúrgicas, como el Te Deum y la Misa, sólo las autoridades eclesiásticas podían decidir. La situación se agravó entre las relaciones de la iglesia con el gobierno, cuando el consejo de Gobierno despojó de toda autoridad al arzobispo Méndez y le desterró el 21 de noviembre de 1830. Por sostenerse en la misma posición que el Arzobispo de Caracas, fueron igualmente expulsados del país los Obispos de Mérida y Guayana. Posteriormente el 17 de abril de 1832, el Gobierno decretó la suspensión de la pena y los prelados afectados regresaron al país y juraron la Constitución ante el Encargado del Poder  Ejecutivo, Dr. Diego Bautista Urbaneja. Pero la lucha por parte del Arzobispo de Caracas, para que el Gobierno reconociera la Ley del Patronato Eclesiástico, valió para una nueva expulsión del Arzobispo. Salió hacia Nueva Granada, murió en Villeta, población cerca de Bogotá, en 1839.
2.- La Sublevación del General José Tadeo Monagas, se conoce como el levantamiento de Oriente y fue dirigido por Monagas y Santiago Mariño. El 22 de mayo de 1831, el Cabildo de Aragua de Barcelona resolvió:
invitar a las provincias de Cumaná, Margarita y Guayana para que junto con la de Barcelona formen el Estado de Oriente, con el objeto de confederarse con las demás de Venezuela y de la antigua Colombia, si se quieren adherir…
Que se establezca la Religión Católica, Apostólica y Romana como religión del Estado.
Que se Reconozca el fuero militar y que sea investido con el cargo de Gobernador jefe de Estado, e4l General Santiago Mariño, con José Tadeo Monagas, como segundo.
 Que se reconozca el Gobierno de Venezuela, con el general Páez como Presidente.
Contra los alzados y secesionistas salió el General Páez y pudo someter a los rebeldes. En Valle de la Pascua se firmó el 3 de julio de 1831 un convenio, por el que el Gobierno respetaba la persona y propiedades de los alzados y con ello se dio fin al Estado de Oriente.
3.- Los Levantamiento de José Dionisio Cisneros en los Valles del Tuy y de Cayetano Gabante, en Tucupido (Guárico); el primero quiso revivir el sistema monárquico tratando de restablecer la monarquía española y el segundo proclamo la reconciliación con la antigua Colombia. Estos rebeldes fueron vencidos y juzgados por las autoridades.

b)  Otros dos aspectos importantes acaecidos en la gestión de Páez
La primera presidencia de Páez fue abundante en felices determinaciones para el beneficio de la nueva República. En esta gestión presidencial se veía claramente la firme voluntad del Presidente de gobernar con justicia y equidad y, sobre todo, en favor de la solución de los problemas del pueblo.Pero en este ejercicio se realizaron dos sucesos que en alguna forma lastimaron y lesionaron los intereses de la patria y de la ciudadanía: La Ley del 10 de abril de 1834 y la pérdida de La Goajira, por la indolencia e ignorancia del Gobierno y Congreso de Venezuela, que no supieron enfrentar al Gobierno y Congreso de Nueva Granada, quienes, por su cuenta, se apropiaron de la mitad de la Península.
1.- La Ley del 10 de abril de 1834, y con el fin de que se entienda el malestar social que produjo esta Ley, se cita a Fermín Toro, quien expuso:
“…el clamor contra la Ley del 10 de abril se ha visto acompañado con hechos muy comprensivos, el odio a las calificaciones de logreros usureros, estafadores, por una parte y por la otra, alzados, tramposos y arteros. No diré que sea causa única del estado de cosas de la ley del 10 de abril, son varias las que obran simultáneamente; pero si que contribuye muy poderosamente a la perturbación y a la inmoralidad y que por una reacción natural, obra contra la libertad, la seguridad y la introducción de capitales, objeto que principalmente se tuvieron en m ira al sancionarla…”
2.- La pérdida de la Goajira, para 1833 los delegados tantos de Venezuela como del Gobierno de la Nueva Granada, entraron a discutir el asunto limítrofe entre los dos países sobre la base del territorio de la antigua Capitanía de Venezuela. Los delegados venezolanos, cuyo jefe era Santos Michelena, no aceptaron las proposiciones de los delegados neogranadinos, bajo la jefatura de Lino de Pombo, porque esas proposiciones le hacían perder al país buena parte del territorio. Especialmente en lo concerniente a la península de la Goajira en la que los neogranadinos dispusieron que la mitad de ella fuese de Colombia y la otra mitad de Venezuela. Nunca se resolvió este asunto y el congreso neogranadino dispuso que el límite en el área era partiendo del Cabo Chichivacoa  y no el Cabo de la Vela, como había sido lo tradicional en los derechos venezolanos.Venezuela no acepto esa posición y los granadinos, por el derecho de la fuerza y porque así lo decidieron, se quedaron con ese territorio, que más tarde ampliarían hasta castilletes.



Biografía
José Antonio Páez Herrera, también conocido como "El Centauro de los Llanos", "El León de Payara", "El Ciudadano Esclarecido" y "El Taita", nació en la población de Curpa en el actual Estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790. Viene de una familia de origen canario, pobre y numerosa. Fue hijo de Juan Victorio Páez y María Violante Herrera. Vivió en una casa modesta al lado del río su pueblo natal. Se casa el 1ero de julio de 1809 con Dominga Ortiz, dedicándose al comercio de ganado, aprende el oficio del llanero y se convierte en un excelente jinete, experto en el manejo del lazo y la lanza. Entre los años de 1810 y 1813 pertenece al escuadrón de caballería dirigido por Manuel Antonio Pulido, para combatir contra el gobierno español, trabaja para el gobernador realista de Barinas, Antonio Tíscar, y tras rechazar un ascenso a Capitán, regresó a las fuerzas republicanas de Manuel Antonio Pulido. Avanza a la ciudad de Barinas, que había sido abandonada por los españoles como resultado de la Campaña Admirable de Simón Bolívar, recibe la orden de atacar Canaguá, que estaba ocupada por el comandante español Miguel Marcelino, José Antonio Páez con 400 soldados de caballería lo vence el 27 de noviembre en las Matas Guerrereñas y es ascendido a capitán. Regresa a Barinas y es apresado por los españoles, pero se escapa al poco tiempo y se unió a las fuerzas del coronel Ramón García de Sena en enero de 1814. Ya en Mérida, pasa al mando de un piquete de la caballería que había pertenecido a García de Sena, se incorpora brevemente a la columna del general Rafael Urdaneta. Después se va a los llanos de Casanare y en Poré, incorporando sus fuerzas al regimiento de caballería del comandante Francisco Olmedilla, ayudando a la toma de Guasdualito el 29 de enero de 1815. José Antonio Páez, ya al mando de un escuadrón de caballería, vence el 31 de octubre de 1815, al coronel Sebastián de la Calzada en la batalla del Banco de Chire y el 16 de febrero del año 1816, vence al coronel Francisco López en el combate de Mata de la Miel. Gracias a estos triunfos, el gobierno de la Nueva Granada lo ascendió a teniente coronel. El 20 de enero de 1819, es ascendido a general de división en San Juan de Payara por el Libertador.
Batalla de Las Queseras del Medio
"Vuelvan caras", cuadro al óleo sobre tela 300 x 460 cm (1890) de Arturo Michelena representando el momento en que Páez ordena volver sobre el enemigo.1
Entre ese enero y abril de 1818 libró la campaña de Apure junto a Bolívar contra las tropas de Pablo Morillo, que habían invadido el Apure. En esa campaña Páez libró los combates de Caujaral, Cañafístola, Trapiche de la Gamarra y Las Cocuizas.
El 2 de abril se produjo la batalla de Las Queseras del Medio. Los ejércitos de Bolívar y Morillo se encontraban frente a frente divididos por el río Arauca. Páez decidió atacar por sorpresa a Morillo y cruza el río con unos 150 lanceros dirigiéndose al campamento de Morillo a provocarlo a una batalla. Este destaca su caballería al mando de Narciso López, unos 1.000 jinetes en total, para que destruyan a Páez. Páez se retiró perseguido por los realistas hasta que en el momento oportuno grita a su tropa: "¡Vuelvan Caras!" cayendo sobre sus perseguidores y destruyendo la caballería realista que huye de vuelta a su campamento. Las Queseras fue el mayor triunfo de la carrera militar del general Páez: en reconocimiento a su brillante acción, Bolívar lo condecoró con la Orden de los Libertadores al día siguiente.
Finalizada la campaña de Apure con la retirada de Morillo a Calabozo, Bolívar inicia la Campaña Libertadora de Nueva Granada y a Páez le corresponden funciones de seguridad y reserva estratégica, vigilar los movimientos de Morillo y cortar en conjunción con el ejército de oriente un posible ataque de Morillo a las fuerzas de Bolívar.
Se dice que el Mariscal Morillo respondió a una misiva de Fernando VII, en la que le reprochaba de no poder derrotar a "aquélla gavilla de salvajes poco numerosa", en estos términos: "Dadme un Páez, Majestad, y mil lanceros del Apure y pondré Europa a vuestros pies".


Batalla de Carabobo
Con las hostilias del 28 de abril de 1821 se iniciaron las operaciones que culminarían en la Batalla de Carabobo. Páez salió de Achaguas el 10 de mayo a su reunión con Bolívar en La Casa Blanquera y las demás divisiones del Ejército Libertador. El 24 de junio se libró la batalla que selló la Independencia de Venezuela. Páez comandó la Primera División con la cual ejecuta un movimiento de flanqueo de las posiciones realistas por el norte. Tras un duro combate con los batallones Burgos y Hostalrich, los Cazadores británicos sostienen la línea mientras que Páez con la caballería fuerza el paso, entra a la sabana y ataca a la infantería española desde su retaguardia. El éxito del combate en el norte decidió la batalla y los españoles son destruidos casi por completo. La Torre se refugia en Puerto Cabello con unos 500 soldados. Bolívar asciende a Páez en el mismo campo de batalla a General en Jefe del ejército colombiano.
En esta batalla los españoles perdieron el 65% de su tropa; los sobrevivientes se refugiaron en el castillo de Puerto Cabello, el cual fue el último reducto de los españoles en territorio venezolano hasta que fueron expulsados de allí por Páez en 1823.
Ruptura con Bolívar y Colombia
Los años que siguen al fin del movimiento de la Cosiata ven intensificarse los sentimientos separatistas con Páez como jefe máximo de los que deseaban la secesión. A finales de 1829una asamblea reunida en el convento de San Francisco en Caracas, desconoció la autoridad de Bolívar y del gobierno colombiano, y entrega el poder a Páez quien en un oficio dirigido a Bolívar lo insta a aceptar la separación de Venezuela.